Muestras de fotos de flores de tela.
28.12.2016

Un poco de historia de la confección de flores

Antes de pasar a la parte práctica de nuestras lecciones, profundicemos en la historia de este maravilloso trabajo de costura (si quieres saltar a la teoría, presiona aquí): El arte de hacer flores de seda, o como se le llama en algunas ediciones y libros de Japón, somebana, nunobana o tanzhobana, tiene una rica historia. La historia de la fabricación de flores de tela se origina en el Antiguo Egipto, 3 mil años antes de Cristo. Las flores artificiales se mencionan en el Libro de los Reyes, el Antiguo Testamento. Para poner a prueba al rey Salomón, la reina de Saba utilizó los acertijos: uno de los acertijos para Salomón era averiguar qué lirios eran los reales y cuáles eran artificiales. Para ello le ayudaron las abejas que se posaban sobre las flores naturales. Los egipcios decoraban los palacios con flores artificiales; específicamente para esto hicieron floreros especiales con agujeros. En la ropa y sombreros también se utilizaban flores artificiales y composiciones de las mismas. También se realizaban coronas, guirnaldas y ramos de flores. No había tantos maestros en la fabricación de flores, por lo que eran muy valiosos y equiparables a los artistas.
Además, el arte de hacer flores se extendió en Grecia, donde las flores eran de seda de papiro. En diferentes países se hacían flores artificiales de cera, papel y seda. Las flores se usaban en la ropa de los monjes, en los templos y en los monasterios. Por ejemplo, en la antigua China, las flores artificiales eran de porcelana, oro, arcilla, pergamino. Está claro que las flores de oro y piedras preciosas en anillos, broches, horquillas eran costosas y no eran accesibles para todos. Para decorar el hogar con flores, la gente común necesitaba materiales más baratos cercanos a los naturales, como el papel y la tela.

Historia Japonesa de la confección de flores


Historia Japonesa de la confección de flores En la Edad Media, las mujeres japonesas dejaron de llevar el pelo liso y comenzaron a peinarse de una manera especial. Para que su peinado no se desmoronara y se mantuviera durante todo el día, comenzaron a usar peines, horquillas y pinzas para el pelo, que decoraban con flores de cintas: kanzashi. Inicialmente, el jeroglífico de «kanzashi» surgió de la suma de dos palabras: «kami» («cabello») + «sasu» («sujetar»), es decir, un instrumento para sujetar el cabello.

En el antiguo Oriente de los siglos III y IV, surgió el arte de los arreglos florales «ikebana», la creación de composiciones a partir de flores cortadas en recipientes especiales y su colocación en el interior. La traducción de «ike» o «ikeru» (en japonés 生ける, «vida») y «bana» o «khana» (en japonés 花, «flores») literalmente significa «flores vivientes». El ikebana también se hacía con flores artificiales. Las flores de seda se convirtieron en una parte integral de la vida en Japón.

Japanese History of Flower Making


In the Middle Ages, Japanese women ceased to wear a straight hair and began to style their hair in a special way. For their coiffure was not falling apart and kept all day long, they began to use combs, hairpins and hair clips, which they decorated with flowers of ribbons – kanzashi. Initially, the hieroglyph of “kanzashi” came from the addition of two words: "kami" - "hair" + "sasu" - "to pin", i.e. hairpin.
In the ancient East of III - IV centuries, there arose the art of flower arrangements "ikebana" – creating of compositions from cut flowers in special vessels and placing them in the interior. The translation of "ike" or "ikeru" Japanese 生ける — “life”, "bana" or "khana" Japanese 花 — “flowers”, i.e. literally "living flowers". Ikebana was also made up of artificial flowers. Flowers of silk became an integral part of daily life in Japan.
Pero hay una pregunta: ¿quién inventó el procesamiento de las telas de gelatina? Resulta que se trataba de monjes dominicanos que a mediados del siglo XVII utilizaban la gelatina derretida para la impregnación de tejidos y su posterior utilización en la fabricación de flores artificiales. Este acontecimiento concreto afectó el desarrollo y la difusión del arte de hacer flores de seda.
A finales del siglo XVIII, los principales protagonistas del mercado de las flores artificiales eran Francia, Italia y Suiza. Con la proliferación del arte de la confección floral, aparecieron herramientas especiales para su fabricación, nuevas tecnologías de procesamiento de tejidos, así como la tintura, la fabricación de colorantes y materiales auxiliares.
Así, poco a poco, este tipo de arte se ha ido apoderando de todo el mundo. Ahora todos tenemos a nuestra disposición hermosas flores que no se marchitan. Paso a paso harás que tus flores sean más realistas y similares a las originales. Ármate de un poco de paciencia y seguramente tendrás éxito. ¡Vamos a comenzar!

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